ANA CECILIA NIÑO FUE LA MÁS GUERRERA Y VALIENTE QUE HE CONOCIDO

Cartagena, enero 9 de 2017
Con el pesar más grande que haya tenido mi corazón hasta el día de hoy, seré a través de este texto portadora de malas noticias.
En la tarde del pasado domingo 8 de enero del presente año en Duitama, Boyaca, murió Ana Cecilia Niño tras perder su batalla contra el cáncer de pulmón.
Ana Cecilia se convirtió en el símbolo de la lucha contra la fibra de Asbesto en nuestro país. Una mujer valiente y guerrera que decidió poner todas sus fuerzas y empeño en la búsqueda de una Colombia sin Asbesto.
Ella fue diagnosticada en septiembre de 2014 de mesotelioma maligno, y desde allí inició su incansable batalla contra el tumor que la afectaba y la causa del mismo.
Fue allí cuando conocí su historia. No dudé en apoyarla y en buscar a través de todas las alternativas posibles que Colombia llegara al propósito propuesto.
Debo admitir lo complejo que ha sido este proceso a nivel legislativo. Pero como sociedad, hemos avanzado en crear conciencia en la importancia de la prohibición, y el movimiento ciudadano crece día a día. Por esta y otras razones, estoy convencida de que algún día podremos llegar a buen puerto.
Hemos hecho todo lo humanamente posible para que sea Ley de la República la prohibición de la producción y comercialización del Asbesto en todas sus formas. Aunque se preveían plazos para la sustitución de la materia prima, seguían las observaciones y para muchos no ha sido suficientes los estudios científicos ya existentes.
Le pedimos al Gobierno Nacional que intervenga de forma inmediata para que no permita que más colombianos sigan muriendo por causas derivadas del Asbesto.
Ana Cecilia me contó que en su niñez en varias oportunidades jugó de manera inocente en un botadero satélite de tejas cercano a su barrio en Sibaté, Cundinamarca.
Mientras saltaba de un lado a otro, reía y gritaba durante su juego infantil, se levantaban las pequeñas fibras de Asbesto con el que fabrican las tejas. Algunas de ellas se instalaron en los pulmones de la pequeña Ana Cecilia.
Pasados los años, sucedió el tumor. Y es esa la característica de este cáncer. Solo se manifiesta entre veinte y hasta cuarenta años después.
En el proceso de #ColombiaLibreDeAsbesto he conocido a más víctimas; seres humanos que con entereza han sumado su dolor a la campaña.
Joyce López Vélez en Cali y Luis Castillo en Bogotá son otros dos de esos seres humanos extraordinarios, víctimas del Asbesto, que he visto morir durante este proceso.
Hoy, con el fallecimiento de Ana Cecilia niño no se acaba la lucha; su batalla, como la de muchos otros que anónimamente lo hacen, seguirá siendo nuestra batalla por una #ColombiaLibreDeAsbesto
NADIA BLEL SCAFF
Senadora de la República

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